
Explorando la ciudad solo, necesitaba un lugar relajante para descansar después de días ocupados fuera. Este hotel tenía habitaciones grandes que se sentían acogedoras, con un refrigerador para bebidas después de las aventuras afuera. Sin embargo, hubo momentos en que los ruidos del pasillo se volvieron molestos. En general, es un lugar decente para viajeros solitarios como yo.

Explorar la ciudad por mi cuenta fue agradable gracias en parte a las comodidades de este hotel. Mi habitación tenía una configuración cómoda con un refrigerador para bebidas y bocadillos. El precio me pareció justo dada su ubicación, aunque el ruido del pasillo a veces interrumpía mi tiempo de descanso. En general, lo recomendaría para aventureros solitarios.